PRESENTACIÓN
Hubo un tiempo en que la naturaleza y el ser humano
convivieron en armonía. Paisaje y paisanaje protagonizando la vida en el
calendario de las estaciones.
Aun estamos a tiempo de conservar esta tierra agreste. La
brisa de la esperanza acaricia cada día los rebaños y los riscos, las casas de
la sierra y la piel arrugada de los pastores.
Quiero
compartir con vosotros las historias que me contaron, memorias que plasmé en
relatos y en libros llenos de amor por la tierra.

